Argentina - El drama de las adolescentes que son explotadas sexualmente -
 

Una chica de 14 años está embarazada y es obligada a prostituirse en la capital provincial. Detectaron más casos. Un negocio macabro

 

Flaquita, casi desnutrida, metro sesenta, pelo negro y lacio, ojos oscuros. Con un vestido corto y de espaldas, casi no se nota que está embarazada de cinco meses. Ella es una de las cinco menores de 14 años que todos los días, desde las once de la noche y hasta que amanece, se prostituyen en pleno centro de la capital santiagueña, a escasos 20 metros de la oficina donde funciona la Dirección de Trata de Personas de la policía provincial y a cinco cuadras de la Casa de Gobierno.

La situación no es nueva. “A esta nena la detectamos trabajando a principios del año pasado, cuando tenía 12 años y todavía no había quedado embarazada”, dijo a Crítica de la Argentina Mariana Contreras, dirigente de la Asociación de Mujeres Meretrices de Santiago del Estero (AMMAR). “Lo denunciamos ante la Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia (DINAF) y nos convocaron para firmar un convenio en el que nos comprometíamos a relevar las calles para encontrar a estas chiquitas a cambio de que ellos se ocuparan de reinsertarlas en la escuela y sacarlas de la calle”, agregó Contreras. Pero nada de eso ocurrió. Por el contrario, a partir de la denuncia, las dirigentes de AMMAR comenzaron a recibir amenazas e intimidaciones por parte de la policía. De la familia, poco puede esperarse. La chica vive en el barrio La Católica junto a sus cuatro hermanos menores, su mamá y su abuela.

“Yo no la puedo mantener, le pido al Estado que se haga cargo de mi hija y de la criatura que tiene en el vientre”, afirmó la madre de la menor, quien alegó desconocer que la niña ejerce la prostitución y que se enteró “por la notificación policial”. Según fuentes de la DINAF “la mujer vivió una situación parecida a la de la nena, pertenece a una generación de mujeres que han tenido una vulneración histórica”.

En Santiago capital hay al menos dos puntos clave donde pueden encontrarse menores ejerciendo la prostitución. La esquina de Sarmiento y Entre Ríos –donde fueron detectados estos casos– y el Parque Oeste.

“Si la persona que ejerce la prostitución es una menor, aunque exista su consentimiento, el cliente está incurriendo en la figura de acoso sexual”, afirmó Sandra Generoso, diputada del Frente Cívico e impulsora de un proyecto de ley para rescatar a las jóvenes mujeres que son explotadas sexualmente.

“No podemos impedir la prostitución, pero sí podemos trabajar en el rescate de esas menores en situación de riesgo”, afirmó Sebastián Figueroa, asistente social de la DINAF. “Estas chicas llegan a situación de calle pidiendo monedas o vendiendo estampitas, y luego toman contacto con el mundo de la prostitución”, agregó. Sobre la nena embarazada, puntualizó que “la intención es incluirla dentro del Plan Nacer para poder seguir el embarazo bajo supervisión profesional”.

PROBLEMA NACIONAL. Luego de que el Congreso Nacional sancionara la Ley de Trata de Personas, se realizaron 85 operativos en distintos prostíbulos del país. Durante esos procedimientos se rescataron 110 mujeres, de las cuales el 40% eran adolescentes de entre 11 y 17 años. Sin embargo, en Santiago del Estero las chicas menores no están concentradas sólo en los prostíbulos. La delegación local de AMMAR realizó un relevamiento sobre prostitución infantil en la provincia y registró actividad de nenas de entre 9 y 12 años en las calles.

El otro problema lo representan la gran cantidad de embarazos precoces. “Santiago del Estero figura al tope en el ranking de las provincias con mayor cantidad de embarazos adolescentes; la combinación con la prostitución transforma el problema en un verdadero drama”, analizó Ana Ferraroti, médica ginecóloga, ex responsable del Programa de Salud Reproductiva del Ministerio de Salud de la Nación.

Mientras a nivel nacional el 15% de los nacimientos son producto de embarazos adolescentes –madres que tienen entre 10 y 18 años–, en Santiago del Estero el porcentaje se eleva a 21%, con 3.424 casos durante el último año, según registros oficiales.

Otras organizaciones no gubernamentales suponen que detrás de estas historias hay un negocio macabro. “En Santiago del Estero funciona una fábrica de bebés, todo está preparado para que cualquier pareja consiga un niño si tiene con qué pagarlo, hay 12 bandas operando en la zona que seguramente ya detectaron este caso como tantos otros y van a conectarla para hacer negocio con esta desgracia”, detalló Julio César Ruiz, presidente de la Fundación Adoptar.
 

Fuente: Infancia Hoy

 

 

                                                      Realizado por Comité de Jóvenes UNI-Américas con la colaboración especial de FAECyS - Arg -