México - Víctimas del
cyberbullying "podrían suicidarse" -
Extorsión, chantaje, violencia sexual, robo de identidad (montajes con fines sexuales), cyberbullying (intimidación por medio de la computadora), prostitución, secuestro, incitación sexual y reproducción de la violencia son algunos de los diversos fenómenos que niños y adolescentes enfrentan por el uso no regulado de sus datos personales e imágenes en las redes sociales que se difunden en Internet.
Estudios diversos advierten
que las nuevas tecnologías de la información imponen un reto a los sectores
gubernamental, educativo, familiar y social, además de que el fenómeno se debe
abordar jurídicamente para proteger los datos personales, así como la integridad
física y moral de niños y adolescentes.
Jacqueline Peschard, presidenta del IFAI, refirió que los avances tecnológicos
demandan que gobiernos y empresas de servicios cibernéticos (Google, Hi5,
Facebook y otras) adopten medidas y acciones que garanticen a esos grupos de
población la navegación segura.
Asimismo, llamó a los legisladores mexicanos a crear urgentemente una ley de
protección de los datos personales, tanto los que poseen organismos de la
administración pública como privados.
Memorándum de Montevideo
En el encuentro se presentó también el Memorándum de Montevideo, documento
dirigido a todos los países, con recomendaciones genéricas ante los riesgos del
uso indiscriminado de la tecnología, la cual "no debe satanizarse, sino
utilizarse en forma adecuada".
Lo anterior, debido a que adolescentes y niños usan las redes sociales como una
especie de plaza virtual donde se encuentran y organizan buena parte de su vida
social: ponen a disposición toda clase de información de su vida personal, de su
familia, de su modo de transitar por la ciudad, de sus destinos, salidas,
llegadas, datos explícitos de sus colegios, además de refencias personales, como
correo electrónico y número de teléfono –fijo y a veces celular–, entre otros,
según constata el estudio realizado por Chicos.net en Argentina.
Jóvenes de entre 13 y 18 años llegan a tener más de 800 "amigos virtuales" en su
país y en otros. Así como multiplican sus redes sociales, lo hacen con sus
imágenes.
Las mujeres tienen más amigos que los varones y difunden más fotografías
personales.
En casi todos los casos, difunden fotos de sus casas, "lo cual no supondría un
factor de riesgo si no fuera por su articulación potencial con el resto de los
datos publicados". En tanto, el celular, además de ser un "distractor
académico", es otro medio de exposición de datos e imágenes.
En ese ir y venir de datos, el protagonismo sexual está presente en los jóvenes.
En el estudio sobre los significados e implicaciones del protagonismo sexual en
Internet, realizado en varias provincias de Colombia, se encontró que esa
conducta juvenil responde al interés por mantener el "estatus" entre los
"amigos"; en su búsqueda de reconocimiento y ser aceptados imitan
comportamientos y acceden a solicitudes de incitación sexual: "quítate la blusa
y déjame verte", suplica el pretendiente virtual.
En las páginas de las redes sociales se encontró a mujeres jóvenes que
distribuyen material fotográfico o videos de sus encuentros sexuales. Otras, son
víctimas de su pareja, quien difunde las imágenes tomadas en la intimidad. Hay
quienes ni conocimiento tienen de que fueron filmadas y, de plano, aquellas cuya
identidad fue usurpada.
También hay quienes están conscientes de que usan Internet para la promoción
sexual, y lo hacen para sentirse "importantes"; otros acaban siendo víctimas de
extorsión, chantaje, segregación y hasta violencia emocional, entre otros daños,
que se hacen extensivos a las familias.
La complejidad del fenómeno se agudiza debido a la brecha generacional entre
padres e hijos, maestros y alumnos, y la falta de información y sensibilidad de
padres, tutores y docentes. De ahí que se lanzara la propuesta de que se
capacite y eduque a profesores, padres y jóvenes sobre el tema, se involucre a
la sociedad y el Estado vele por la responsabilidad social de las empresas que
manejan estas redes.
En México, el acoso escolar es considerado foco rojo por su alta incidencia,
sobre todo en primaria
Laura Poy Solano
En México, el acoso escolar o bullying es considerado un foco rojo por su alta
incidencia, en particular en primarias –tanto públicas como privadas–, donde los
casos son ya preocupantes, advirtió María Isabel Aguilera, experta en conflictos
escolares de la Universidad del País Vasco. Señaló que la discriminación es uno
de los “primeros síntomas de alarma de la intimidación o bullying”.
Detalló que entre los nuevos mecanismos de acoso y victimización se encuentra el
llamado ciberbullying, en el que se utilizan celulares e Internet para “grabar
acciones humillantes y difundirlas, a fin de dar muerte social a la víctima a
través de las redes sociales. Uno de sus componentes es el balconeo sexual, por
la vergüenza que esto implica y lo difícil que puede ser superarlo”.
“Enfrentamos –indicó– un fenómeno que no es una moda, si no un comportamiento
reiterado, que de no ser atendido a tiempo puede agravarse e incluso llevar al
suicidio.”
Esta conducta agresiva es un comportamiento intencional y de larga duración
–enfatizó–, en la que el agresor actúa motivado por un "desequilibrio de poder
con el deseo de intimidar y dominar al otro. Cualquier discapacidad o diferencia
racial, étnica, religiosa o cultural puede ser detonante".
Aguilera Varela, sicoterapeuta y experta en victimología, agregó que el bullying
debe distinguirse claramente de otros conflictos escolares, pues cumple ciertas
características, como que exista cohesión grupal, un líder o bull que encabece
la acción, un grupo de alumnos –como espectadores– y una víctima.
Entrevistada al término de su participación en el Congreso internacional de
innovación educativa 2010, indicó que el acoso escolar puede empezar como un
juego, con el uso de motes y descalificaciones, e incluso "se presentan casos en
que los participantes eran amigos inicialmente, pues se involucran sentimientos
de admiración, envidia o celos. En los procesos más graves puede generar una
reacción donde la víctima comience a agredir a su acosador, o incluso puede
acabar en suicidio".
Señaló que el acoso puede estar presente en todas las escuelas, sin diferencia
entre públicas y privadas, pues "ataca a todos los estratos socioeconómicos y
culturales, porque hablamos básicamente de un desequilibrio de poder entre
iguales, donde el género juega un papel importante, pues detectamos que existe
la intención de denigrar lo femenino y glorificar lo masculino".
Sin embargo, reconoció que las niñas también participan en actos de acoso, y no
sólo como víctimas. Advirtió que (el bullying) "se considera una práctica llena
de testigos mudos que se realiza dentro de las escuelas, donde los últimos en
enterarse son padres y maestros".
Advirtió que frente a una sociedad cada vez más competitiva y con una formación
curricular orientada a la acumulación de saberes, "se dejó poco espacio al
aprendizaje para la vida y sobre cómo podemos interactuar en grupo".
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/
Realizado por Comité de Jóvenes UNI-Américas con la colaboración especial de FAECyS - Arg -